En una era dominada por las pantallas y la inmediatez digital, nuestro colegio ha decidido mirar al pasado para regalar a su comunidad educativa un tesoro del presente.
El centro ha presentado oficialmente el resurgir de su anuario escolar en formato físico, una cuidada edición en papel que evoca la nostalgia de aquellos álbumes del ayer que se guardaban en la estantería familiar como pequeños templos de la memoria.

La iniciativa nace con la vocación de recuperar la pausa, el tacto del papel y la emoción de hojear las páginas donde queda impresa la historia del curso escolar. Entre sus páginas no solo conviven las orlas y los momentos más destacados de las aulas, sino
también la mirada cómplice de una comunidad que vuelve a encontrarse en el valor de lo tangible.

Este proyecto supone un emotivo puente entre generaciones: un guiño de romanticismo que rescata el ritual de firmar en los márgenes, escribir dedicatorias con tinta de pluma o bolígrafo y conservar el aroma a imprenta fresca.

Con esta publicación, La Salle no solo presenta un resumen de vivencias, sino un objeto con alma destinado a desafiar el paso del tiempo y a envejecer con elegancia en los hogares de sus alumnos.